Compartí ayer partido, emoción y alegrías con mi mejor amigo y con el resto de los presentes en el irlandés en el que sufrimos y disfrutamos del enfrentamiento Athletic-Real Madrid. Un partido eléctrico de los que hacen afición con el Athletic de las grandes ocasiones que, con el aliento de la afición, consiguió finalmente y tras toda una demostración de concentración, lucha, estrategia y compromiso de sus jugadores, doblegar al equipo galáctico por excelencia, capitaneado por la estrellamediática del momento, Cristiano Ronaldo.
Se repitió por tanto una vez más la vieja máxima del triunfo de los once aldeanos frente al mosaico de estrellas de talonario y orígenes diversos, y con ella el mensaje subliminal y maravilloso que subyace, a mi modesto entender, detrás de la filosofía de nuestro equipo. Un mensaje que se retroalimenta de generación en generación entre la afición-pueblo y el equipo en todos sus estamentos y que expresa y refuerza la confianza en nuestras propias posibilidades, en lo propio, siempre desde el esfuerzo y el trabajo bien hecho.
En efecto, desde la humildad de un equipo que se niega en este siglo XXI a perder su identidad, aún a pesar de las limitaciones que su filosofía conlleva, se esta trasladando históricamente al pueblo que lo respalda y alimenta un mensaje que hoy por hoy resulta más vigente que nunca y que podría resumirse de esta forma: tal vez no seamos mejores que nadie....pero tampoco peores, y si hacemos las cosas bien, podemos ganar a cualquiera. ¿Existe acaso mensaje más adecuado, con mayor vigencia y aplicación, en estos tiempos de zozobra que estamos viviendo, para esta nuestra sociedad vasca?
Por eso mismo y frente a los cantos de sirena de aquellos que identifican fichaje de foráneos con modernidad, defenderé siempre a capa y espada la filosofía de nuestro Athletic, porque no hay campaña de comunicación, por fuerte que sea, que iguale la tremenda inyección de autoestima y de ilusion por el futuro que cada niño o niña de nuestro pueblo recibe al ver cada domingo como Susaeta, Iraola, Koikilli o cualquiera de nuestros jugadores salidos de sus mismos barrios, de Bermeo, Iruña o de Getxo, compite cara a cara, y doblega a las grandes e inalcanzables estrellas internacionales del momento que, bajo la camiseta del Madrid, del Barcelona o de cuaquier gran equipo europeo, se pasean por San Mames.
Por esto mismo también, creo que fue a finales del año pasado, me sorprendió comprobar como estos valores propios y característicos del Athletic, no son, según parece, compartidos por aquellos que, desde del medio de comunicación público vasco por excelencia, esto es ETB, nos "deleitaron" en horas de máxima audiencia de un sábado y en su segundo canal con un magnífico y amplio reportaje sobre la estrella madridista de la última década; Raúl González.
Por el mismo desfilaron, ensalzando su figura deportiva, toda una amplia variedad de significados personajes del mundo futbolístico de ámbito europeo y mundial que se hincharon a subrayar las cualidades y excelencias del 9 madridista, es decir, del jugador más representativo en la última década del equipo que se sitúa justo en las antípodas del modelo Athletic, con toda una magnífica serie de imagenes del mismo en acción vistiendo bien la camiseta blanca, bien la de la selección española, como si ETB fuese la TV del Real Madrid.
En fin, que tal vez uno desde sus prejuicios políticos vea molinos de viento haya donde no los hay, pero no me diréis que no resulta significativo y muy propio del momento del "cambio" que dicen estar impulsando algunos en Euskadi, que reportajes como este se den en la ETB, porque yo por lo menos no he visto reportaje parecido, en medios y duración, sobre ninguno de nuestro jugadores vascos y mira que tenemos donde elegir en las últimas décadas........
Se repitió por tanto una vez más la vieja máxima del triunfo de los once aldeanos frente al mosaico de estrellas de talonario y orígenes diversos, y con ella el mensaje subliminal y maravilloso que subyace, a mi modesto entender, detrás de la filosofía de nuestro equipo. Un mensaje que se retroalimenta de generación en generación entre la afición-pueblo y el equipo en todos sus estamentos y que expresa y refuerza la confianza en nuestras propias posibilidades, en lo propio, siempre desde el esfuerzo y el trabajo bien hecho.
En efecto, desde la humildad de un equipo que se niega en este siglo XXI a perder su identidad, aún a pesar de las limitaciones que su filosofía conlleva, se esta trasladando históricamente al pueblo que lo respalda y alimenta un mensaje que hoy por hoy resulta más vigente que nunca y que podría resumirse de esta forma: tal vez no seamos mejores que nadie....pero tampoco peores, y si hacemos las cosas bien, podemos ganar a cualquiera. ¿Existe acaso mensaje más adecuado, con mayor vigencia y aplicación, en estos tiempos de zozobra que estamos viviendo, para esta nuestra sociedad vasca?
Por eso mismo y frente a los cantos de sirena de aquellos que identifican fichaje de foráneos con modernidad, defenderé siempre a capa y espada la filosofía de nuestro Athletic, porque no hay campaña de comunicación, por fuerte que sea, que iguale la tremenda inyección de autoestima y de ilusion por el futuro que cada niño o niña de nuestro pueblo recibe al ver cada domingo como Susaeta, Iraola, Koikilli o cualquiera de nuestros jugadores salidos de sus mismos barrios, de Bermeo, Iruña o de Getxo, compite cara a cara, y doblega a las grandes e inalcanzables estrellas internacionales del momento que, bajo la camiseta del Madrid, del Barcelona o de cuaquier gran equipo europeo, se pasean por San Mames.
Por esto mismo también, creo que fue a finales del año pasado, me sorprendió comprobar como estos valores propios y característicos del Athletic, no son, según parece, compartidos por aquellos que, desde del medio de comunicación público vasco por excelencia, esto es ETB, nos "deleitaron" en horas de máxima audiencia de un sábado y en su segundo canal con un magnífico y amplio reportaje sobre la estrella madridista de la última década; Raúl González.
Por el mismo desfilaron, ensalzando su figura deportiva, toda una amplia variedad de significados personajes del mundo futbolístico de ámbito europeo y mundial que se hincharon a subrayar las cualidades y excelencias del 9 madridista, es decir, del jugador más representativo en la última década del equipo que se sitúa justo en las antípodas del modelo Athletic, con toda una magnífica serie de imagenes del mismo en acción vistiendo bien la camiseta blanca, bien la de la selección española, como si ETB fuese la TV del Real Madrid.
En fin, que tal vez uno desde sus prejuicios políticos vea molinos de viento haya donde no los hay, pero no me diréis que no resulta significativo y muy propio del momento del "cambio" que dicen estar impulsando algunos en Euskadi, que reportajes como este se den en la ETB, porque yo por lo menos no he visto reportaje parecido, en medios y duración, sobre ninguno de nuestro jugadores vascos y mira que tenemos donde elegir en las últimas décadas........












