Santa Eugenia: nuevo centro cívico para la cultura, el arte y las asociaciones
Autor: Imanol Landa. 2008-09-24. Hora 2:31 PM.
La Junta de Gobierno Local ha iniciado el expediente para la adjudicación de la redacción del proyecto, dirección e inspección de la obra de construcción del nuevo edificio que acogerá al Aula de Cultura de Romo en la plaza Santa Eugenia, por importe de 340.000 €. Se estima que pueda adjudicarse en el plazo de alrededor de 6 meses, tramitación habitual para un contrato de este tipo ya que, dado su importe, requiere de publicidad en el Diario oficial de la Unión Europea.La construcción de este nuevo edificio, destinado a equipamiento cultural y administrativo es uno de las actuaciones prioritarias del Equipo de Gobierno en su Plan de Legislatura. Este gran centro cívico se ubicará en el lugar donde actualmente se encuentran las antiguas escuelas de Santa Eugenia –edificio que será demolido- y se convertirá en la sede del Aula de Cultura por excelencia en el municipio. Será una infraestructura moderna y potente, puesta al servicio de la Cultura, del Arte y, sobre todo, de las necesidades del gran tejido asociativo existente en Getxo.
Estamos ante un proyecto ilusionante y ante una pieza más en el proceso de modernización que impulsamos en el municipio. Estamos sentando las bases de la gran transformación de Getxo que se plasma ya en actuaciones como las obras de soterramiento del Metro; la construcción del nuevo Getxo Antzokia –que comenzará con la demolición del edificio actual a finales de este año-, o el proyecto tecnológico “Biscaytik” en Bake-Eder y en el actual edificio del mercado de Las Arenas; una transformación que empieza ya y cuyos resultados veremos en un espacio de tiempo relativamente corto.
Características
El nuevo edificio, de 4.000 m2. aproximadamente, contará con sótano, 5 plantas y un ático. En el sótano, además de la maquinaria, el almacén, los camerinos y servicios, habrá un salón de actos que, por medio de una rampa retráctil, se prevé pueda unirse a otra sala de similares características ubicada en la planta baja –ampliando así su capacidad-. En la planta baja se ubicaría, además de ese salón de actos, la recepción, una sala de exposiciones, la Oficina de Atención Ciudadana (que, en la actualidad, se encuentra en el edificio a remodelar) y los despachos administrativos. En la primera planta, se ha previsto una biblioteca de adultos y otra infantil; en la segunda planta, se ubicará una Ludoteca y salas polivalentes para clases, cursos, bailes, multimedia...; en la tercera planta, se crearán una sala de estudio, otra para talleres y un Kulturgune (espacio para el uso de asociaciones); en la cuarta planta, salas polivalentes para conferencias y talleres, y en el ático se habilitarán salas para ensayos musicales, de danzas y de corales. Todo el área del edificio será espacio Wifi.
La política de cesión de locales seguirá siendo la misma que hasta ahora, es decir, no habrá exclusividad para ninguna agrupación. El edificio permanecerá abierto todos los días –incluidos fines de semana- y ofrecerá un horario más amplio que el actual. Esperamos que este nuevo equipamiento fomente el dinamismo y la participación no solo del barrio de Romo sino de todo el municipio.
Una vez concluidas las obras de este nuevo edificio, y de forma transitoria, el Nagusien Etxea y el Euskaltegi municipal de Romo se trasladarán a algunas de sus dependencias, mientras se acometen, a su vez, los trabajos de remodelación del edificio que, en la actualidad, ocupan estos servicios en la calle Lope de Vega.
Etiquetas: Arte, asociaciones, cultura, Santa Eugenia
Visibilidad de las mujeres en las artes escénicas.
Autor: Imanol Landa. 2008-03-03. Hora 3:18 PM.
Esta mañana he tenido la satisfacción de proceder a la apertura del II Encuentro para la visibilidad de las mujeres en las artes escénicas del País Vasco, compartiendo para ello mesa con Arantza Iurre y Aintza Uriarte de la Escuela de Teatro de Getxo e Idota Eizmendi, técnica de igualdad del Ayuntamiento. Posteriormente se ha incorporado además, y como ponente Josune Ariztondo, Diputada de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia.
Quiero por tanto y en primer término subrayar el compromiso, la iniciativa y el empuje de las personas integrantes de la Escuela de Teatro de Getxo, no únicamente con su ámbito natural de actuación, en el contexto de las artes escénicas de nuestro municipio y de nuestro país, en el que se erigen como uno de sus referentes claros y manifiestos por su trayectoria y buen hacer, sino en este caso y además con la causa de la igualdad y a favor de una sociedad más justa en la que mujeres y hombres nos podamos desarrollar plenamente como personas e impulsar nuestro potencial creativo en condiciones de igualdad.
Desde aquí por tanto, mi reconocimiento y mi agradecimiento a todas y todos los que han trabajado para que esta segunda edición sea, como ha sido, un realidad, mila esker bene benetan.
Procede además situar este encuentro en el contexto de un municipio como Getxo que, si bien acoge toda iniciativa relacionada con la cultura en general y con las artes escénicas en particular con absoluta naturalidad, en tanto ambas constituyen una de sus señas de identidad y de su forma de ser como municipio, tiene sin embargo mucho por recorrer y por avanzar, como el resto de la sociedad vasca, en el ámbito del trabajo y logro final de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.
En este sentido por tanto iniciativas como esta constituyen sin duda, además de un paso adelante, un acicate y un impulso importante para continuar avanzando en esta línea.
Creo que fue el fin de semana pasado cuando en un periódico de ámbito estatal pude leer un artículo de opinión en el que se trasladaba una reflexión que ayer cuando preparaba estas líneas me vino directamente a la cabeza. Reflexionaba el articulista en cuestión en torno a una idea central ya consolidada en el sentido de vincular el desarrollo de las sociedades en este siglo XXI que acabamos de comenzar, no ya con los recursos materiales o naturales disponibles, como había ocurrido en el siglo XX, sino con las propias personas, con su conocimiento, cualificación y capacidad de creación e innovación. Este es ya el valor principal y a potenciar de toda sociedad que quiera avanzar en un mejor desarrollo y bienestar.
En este sentido, señalaba el articulista que en esta apuesta por las personas, el salto cualitativo y fundamental, en tanto suponía una nueva visión de las cosas no explorada hasta el momento, se debía producir en este siglo XXI por la llegada normalizada de las mujeres a los centros de creación y de decisión de la sociedad en todas las disciplinas y materias.
Esta jornada constituye por tanto una buena oportunidad para reflexionar al respecto en un ámbito muy concreto e importante por su repercusión social como es el del arte en general y el de las artes escénicas en particular que por desgracia no constituye una excepción al panorama general de esta sociedad. Los datos que ya se han puesto encima de la mesa con el diagnóstico sobre la paridad/disparidad en las artes escénicas realizado por la Escuela de Teatro de Getxo son este sentido significativos en tanto reflejan una realidad claramente desigual, y los referidos a la visibilidad tampoco son precisamente positivos. Estamos en definitiva muy lejos de ese escenario deseable al que se refería el articulista y queda por tanto mucho por hacer.
En todo caso, antes de ponerse a andar es necesario saber, además del objetivo que queremos conseguir, el camino por el que debemos discurrir. Por eso jornadas como esta que permitan detenernos en el examen, diagnóstico y reflexión sobre la situación actual resultan fundamentales para, posteriormente definir la hoja de ruta que nos oriente en nuestro caminar.
En definitiva definamos entre todas/os el guíon de la obra que sobre nuestra sociedad todas/os quisiéramos interpretar.
Quiero por tanto y en primer término subrayar el compromiso, la iniciativa y el empuje de las personas integrantes de la Escuela de Teatro de Getxo, no únicamente con su ámbito natural de actuación, en el contexto de las artes escénicas de nuestro municipio y de nuestro país, en el que se erigen como uno de sus referentes claros y manifiestos por su trayectoria y buen hacer, sino en este caso y además con la causa de la igualdad y a favor de una sociedad más justa en la que mujeres y hombres nos podamos desarrollar plenamente como personas e impulsar nuestro potencial creativo en condiciones de igualdad.
Desde aquí por tanto, mi reconocimiento y mi agradecimiento a todas y todos los que han trabajado para que esta segunda edición sea, como ha sido, un realidad, mila esker bene benetan.
Procede además situar este encuentro en el contexto de un municipio como Getxo que, si bien acoge toda iniciativa relacionada con la cultura en general y con las artes escénicas en particular con absoluta naturalidad, en tanto ambas constituyen una de sus señas de identidad y de su forma de ser como municipio, tiene sin embargo mucho por recorrer y por avanzar, como el resto de la sociedad vasca, en el ámbito del trabajo y logro final de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.
En este sentido por tanto iniciativas como esta constituyen sin duda, además de un paso adelante, un acicate y un impulso importante para continuar avanzando en esta línea.
Creo que fue el fin de semana pasado cuando en un periódico de ámbito estatal pude leer un artículo de opinión en el que se trasladaba una reflexión que ayer cuando preparaba estas líneas me vino directamente a la cabeza. Reflexionaba el articulista en cuestión en torno a una idea central ya consolidada en el sentido de vincular el desarrollo de las sociedades en este siglo XXI que acabamos de comenzar, no ya con los recursos materiales o naturales disponibles, como había ocurrido en el siglo XX, sino con las propias personas, con su conocimiento, cualificación y capacidad de creación e innovación. Este es ya el valor principal y a potenciar de toda sociedad que quiera avanzar en un mejor desarrollo y bienestar.
En este sentido, señalaba el articulista que en esta apuesta por las personas, el salto cualitativo y fundamental, en tanto suponía una nueva visión de las cosas no explorada hasta el momento, se debía producir en este siglo XXI por la llegada normalizada de las mujeres a los centros de creación y de decisión de la sociedad en todas las disciplinas y materias.
Esta jornada constituye por tanto una buena oportunidad para reflexionar al respecto en un ámbito muy concreto e importante por su repercusión social como es el del arte en general y el de las artes escénicas en particular que por desgracia no constituye una excepción al panorama general de esta sociedad. Los datos que ya se han puesto encima de la mesa con el diagnóstico sobre la paridad/disparidad en las artes escénicas realizado por la Escuela de Teatro de Getxo son este sentido significativos en tanto reflejan una realidad claramente desigual, y los referidos a la visibilidad tampoco son precisamente positivos. Estamos en definitiva muy lejos de ese escenario deseable al que se refería el articulista y queda por tanto mucho por hacer.
En todo caso, antes de ponerse a andar es necesario saber, además del objetivo que queremos conseguir, el camino por el que debemos discurrir. Por eso jornadas como esta que permitan detenernos en el examen, diagnóstico y reflexión sobre la situación actual resultan fundamentales para, posteriormente definir la hoja de ruta que nos oriente en nuestro caminar.
En definitiva definamos entre todas/os el guíon de la obra que sobre nuestra sociedad todas/os quisiéramos interpretar.







